Tema: No te Niegues a Mirar

Titulo: Miras o no Miras

Texto: Marcos 8:22-25

Muchas veces los cristianos no alcanzan a ver la Gloria y maravillas de Dios simplemente porque ellos mismos se niegan a ver todo lo que el Señor hace en sus vidas y a su alrededor, y la mayoría de las veces en que esto ocurre es a consecuencia de que no todo ocurrió o se llevó a cabo conforme a lo que ellos esperaban en cuanto a forma y resultados del obrar del Señor.

 

Sabemos que “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?” Números 23:19, y escrito esta en Su Palabra: Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” Marcos 11:22-24, por lo tanto, en nuestro corazón debemos tener la paz y seguridad de que la solución de nuestro problema vendrá de Su mano aunque no sea en la forma deseada o que nosotros mismos creemos correcta, sino en la forma perfecta, esto es, conforme a la perfecta voluntad de Dios, fuente de toda perfección, verdad y justicia.

 

Es tiempo de que los cristianos quitemos de nuestros ojos la venda que el enemigo coloca sobre ellos para evitar que veamos claramente la realidad que Dios nos presenta como Su voluntad, y si aún no podemos ver claramente cual es el propósito y voluntad del Señor, es necesario que se lo digamos a Él en oración para que recibamos un nuevo toque de sus manos y así veamos las cosas como Él lo desea, como si estuviéramos mirando realmente a través de los ojos de Dios y con la mente de Cristo, puesto que “el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” 1 Corintios 2:14-16.

 

Leamos la Palabra de Dios en Marcos 8:22-25 Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase.Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos”.

 

I. Tomandole de la mano para ver …

Lo primero que vemos en este pasaje es que el Señor había venido a Betsaida y le presentaron a un ciego al cual deseaban que allí le tocase para que sea sanado, pero vemos que Jesús no lo hizo de esta forma, pues ciertamente el Señor no actúa siempre como quisiéramos, sino que dice el relato que “tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea”, y muy bien humanamente podríamos decir que Jesús era un caprichoso que quería dar la contra a quienes acompañaban al enfermo; pero lo cierto es que no eran estas las causas de su actitud, el problema estaba en que Betsaida, en donde Jesús había hecho muchos milagros, Lucas 9:10-17, era una de la ciudades denunciadas por Él mismo como falta de fe y  arrepentimiento, Mateo 11:20-22.

 

A Jesús le recibimos en nuestro corazón por fe, y por lo tanto “sin fe es imposible agradar a Dios” Hebreos 11:6, y por otra parte, es necesario que en el cristiano haya un verdadero arrepentimiento para que el Señor venga y haga morada dentro nuestro, “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado” Hechos 3:19-20; como Jesús no puede actuar en medio de la falta de fe y arrepentimiento es que sacó al ciego de Betsaida y así es necesario que salgamos de esa estructura, de esa ciudad fortificada, sin fe ni arrepentimiento, que la incredulidad del mundo ha construido en nuestra mente y en nuestro corazón si queremos recibir un milagro de parte de Dios.

 

Esto no es tan difícil como parece, las estructuras del mundo son nada frente al ejército de los cielos; esa montaña que tu ves en la incredulidad, en la falta de arrepentimiento y de fe, pueden ser fácilmente traspasadas si como el ciego tomas la mano de Jesús y dejas que Él te saque fuera de la ciudad, “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” 1 Juan 5:4; si tu necesitas un milagro como lo necesitaba este ciego, solamente tomate de la mano de Jesús, arrepiéntete de todo lo malo de tu vida ahora y sal de tu incredulidad, de tu falta de fe, y piensa en esto que la Biblia dice: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad” Marcos 9:23-24.

 

Solamente debes creer y verás que este es el momento de vencer y ver la Gloria de Dios cubriendo tu vida y tu necesidad; si verdaderamente estás dispuesto a vencer los obstáculos para ver la Gloria de Dios, comienza haciendo este ejercicio espiritual, cierra tus ojos físicos y abre los espirituales, ¡¡toma ahora la mano de Jesús y comienza a caminar en fe!!; solamente cree, y si la incredulidad todavía continúa dominando tu mente, clama ahora al Señor, pídele que te ayude a vencer la incredulidad y a quitarla de tu mente; toma ahora la mano de Jesús y deja que Él te saque de tu Betsaida, deja que te saque de la incredulidad y falta de fe para vencer la dificultad que te mantiene preocupado, recuerda que las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta” 2 Corintios 10:4-6.

 

II Las aparencias no dejan ver.

El mundo vive sujeto a las apariencias, en las relaciones del mundo las impresiones desempeñan un papel fundamental, pero como el Señor dice, los cristianos “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” Juan 17:16 y por lo tanto no debemos mirar lo que parece ser porque sino “Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo” 2 Corintios 10:7, ¡¡SI!!, cada uno de nosotros somos de Cristo y como tales estamos en condiciones de recibir ese milagro que tanto necesitamos, hemos sido limpiados, ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” 1 Corintios 6:11 y ahora el Señor quiere bendecir tu vida y lo reafirma diciéndote: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” 3 Juan 1:2, de manera que solo debes tomarle de la mano y seguirle para que haga el milagro en tu vida.

 

Déjame decirte que si tu eras un incrédulo hasta ahora y saliste de allí de la mano de Jesús, no debes negarte a ver sino que debes comenzar a descubrir las nuevas posibilidades, ese nuevo mundo que se presenta frente a tus ojos abiertos por la Palabra de verdad y que te permite ir muy lejos, superar los obstáculos y obtener todos los logros que tanto anhelaste por años; en Cristo, cuando se desea algo ardientemente, constantemente, y se es obediente a la Palabra de Dios, uno siempre lo obtiene, “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará” Salmo 37:4-5.

 

Quizás en este momento te encuentras como el ciego que aunque el Señor ha puesto su mano sobre ti, aún no ves con claridad la obra en tu vida o el propósito que Dios tiene contigo, pero no debes cerrar tus ojos nuevamente sino que debes comenzar a ver pues el Señor a comenzado ya la obra en tu vida, no estas igual que el principio, ya saliste de la Betsaida incrédula y sin arrepentimiento, ya la mano del Señor se ha posado sobre tu vida y te tocará cuantas veces necesites hasta que puedas ver la obra completa, Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace” Santiago 1:22-25.

 

Puede que hayas visto como el Señor se movía a tu alrededor sin que hubiera claridad sobre tu vida o solución a tu problema y esto te inquietaba o hacía bajar los brazos, pero “El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

III. Si Puedes creer Puedes Ver.

Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas” Eclesiastés 11:4-5 y las hará también en tu vida para bendecirte, de manera que como ese ciego “fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos”, así serás tú restablecido, y verás de lejos y con claridad la grande y maravillosa obra que el Señor ha hecho en tu vida; verás de lejos y claramente cómo el Señor ha solucionado tu problema; así como aquella “mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre” Lucas 8:43-44, así como ella pudo abrirse paso en medio de la dificultad y vencer todos los obstáculos para llegar a Jesús en búsqueda de la solución de su problema, tú que ya le has hallado, solamente tómate de su mano, deja que Él te lleve hacia la bendición, hacia la solución de tu problema, y recuerda que “Si puedes creer, al que cree todo le es posible” Marcos 9:23.

 

Jesús continúa sanando a los enfermos en la actualidad, la mano poderosa del Señor se muestra cada vez que ve la obediencia a sus mandatos; si puedes creer y entregas tu corazón al Señor, siéndole fiel, verás la Gloria de Dios, y “En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. 22Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio” Lucas 7:21-22.

 

ABRE NUESTROS OJOS 2 Reyes 6:8-23

INTRODUCCION:

En la época de los Reyes y Eliseo, Siria, al Norte de Israel atacaba constantemente al Pueblo de Dios. Como sabemos por las noticias, algo así ocurre el día de hoy entre los israelíes y palestinos. El rey de Israel no podía hacer frente al ejército Sirio, por lo que tenía que hacer constantes movimientos militares y evitar la batalla. Elías sabía por medio de Dios donde iba a desarrollarse el siguiente ataque, por lo que avisaba al Rey de Israel, quien a su vez movía a su ejército. Como el rey de Siria no podía encontrar al ejército enemigo en batalla, se enfureció y trato de matar a Eliseo. Mando un ejército en su contra. El siervo de Eliseo miró muchos soldados viniendo contra ellos, y tuvo miedo; pero Eliseo le dijo que Dios había puesto un ejército celestial que era aun mayor que el enemigo. El varón de Dios oró para que este joven “abriera sus ojos”. Fue entonces que además de ver a caballos y carros enemigos, también vio fuerzas espirituales que rodearon al hombre de Dios, protegiéndole. Dios puso ejército alrededor de Eliseo.
La pregunta para nosotros este día es ¿Qué vemos alrededor de nosotros?

I. ¿ESTAREMOS CIEGOS A NUESTRAS BENDICIÓNES?

El criado de Eliseo estaba tan preocupado sobre los jinetes y los soldados del rey Sirio, Ben-hadad que se olvidó del poder de Dios. Él estaba demasiado preocupado sobre su seguridad la de Eliseo. En pocas palabras tuvo miedo.

Él había visto muchos milagros que Eliseo había realizado, y poco antes había atestiguado el milagro del hacha flotando en el agua. Mas ahora tuvo miedo.
Es más fácil para nosotros ser ingratos, quejarnos y ser incrédulos, en vez de creerle a Dios. Es tan fácil ser negativo con la gente y con nuestra vida.

Y digo que somos ingratos porque no podemos apreciar todas las ricas bendiciones que Dios nos da cada día, porque estamos ciegos, y solo miramos lo que nos conviene. (Creo que realmente ni sabemos lo que nos conviene, solo Dios) Somos malagradecidos porque andamos ciegos.

ILLUS: UN SALVADOR RECHAZADO Hace algunos años había un pescador cristiano que iba en su barco, cuando una noche oyó un ruidoso chapoteo a lo lejos. Sabiendo que el dueño del otro barco cercano era un alcohólico, él rápidamente brincó en el agua fría y con gran esfuerzo logró sacar al hombre medio ahogado de la bahía. Él lo llevó a su camarote y aplicó primeros auxilios hasta que el alcohólico recobró el conocimiento.
Habiendo hecho todo lo que pudo para dejarlo cómodo, nadó de regreso a su propio barco.

La próxima mañana volvió para preguntar como se sentía aquel hombre. “Eso a ti que te importa,” dijo el hombre defensivamente. El pescador recordó que él había arriesgado su vida para salvarlo; pero en vez de mostrar gratitud, el hombre sólo lo insultó. Cuando este hombre cristiano iba remando hacia su barco, las lágrimas llenaron sus ojos. Mirando hacia el cielo, dijo, “Cuando pienso como los hombres te han tratado, Señor querido, estoy lleno de la pena. Ahora puedo comenzar a entender como TÚ te debes sentir. ”

II. ¿ESTAREMOS CIEGOS A LA HERIDA DE OTROS?

El rey de Israel quiso golpear a su enemigo, pero Eliseo le dijo que no. Hay hambre alrededor de nosotros. Piense en la gente que va llegando ilegal. Miremos la necesidad en nuestra ciudad.

ILLUS: un pastor fue a una escuela a las 8:00 de la mañana y encontró que un profesor estaba alimentando a su clase con un desayuno. Cuando él preguntó por qué ellos comían el desayuno en la escuela y no en casa le dijeron que el 90 % de los niños no tenía ningún desayuno en casa. Un estómago vacío perjudica el aprendizaje.

Hay quiénes tienen mucho dinero y posesiones pero carecen de amigos. Hay personas mayores que necesitan una nota, una llamada; una visita de nosotros. La juventud puede sentirse sola aun con todas sus actividades. Necesitan a un amigo, un oyente comprensivo. Una persona que les pueda ayudar. ¿Cómo van a escucharte hablar de Dios si tienen hambre, miedo o frío?

ILLUS: LO MEJOR DE LA VIDA Una revisión extensa fue conducida en los Estados Unidos por una agencia de encuestas. Los cuestionarios fueron distribuidos a la gente de varias edades y ocupaciones. La pregunta clave era esta: ¿Qué es lo que busca usted más en la vida? Cuando los resultados fueron compilados, los analistas estuvieron sorprendidos. ¡La mayor parte de ellos habían esperado respuestas que sugerirían objetivos materialistas, pero las tres primeras cosas que la gente quiere en la vida es el amor, el gozo y la paz — las tres primeras frutas del Espíritu!

III. ¿ESTAREMOS CIEGOS A NUESTROS RECURSOS ESPIRITUALES?

Eliseo dependió de Dios, y El le protegió en la Batalla. Dios mostró misericordia para Eliseo, y cuando consiguió la victoria después de cegar al enemigo, ahora el mostró misericordia, perdonándoles. Los sirios nunca volvieron a atacar jamás. Elías usó los recursos espirituales que Dios le dio. Dios nos da a nosotros también poder y autoridad, nos llena de bendiciones, A veces parecemos pordioseros que viven en una tierra llena de riqueza. Vivimos en pobreza espiritual sin saber que tenemos la llave (la oración) a la riqueza de Su gloria.

ILLUS: Una pareja tomó un crucero en su luna de miel. Para el camino, llevaron latas de atún y galletas para comer porque no tenían dinero. No sabían que las comidas en toda la vacación del crucero estaban incluidas, y que ellos podrían comer hasta en la misma mesa del Capitán.

Nosotros podemos sentarnos en la mesa del Capitán. Él ha pagado nuestra deuda de pecado. Él siente amor por nosotros, y tiene el poder de proveer nuestra necesidad.