Malas Noticias Sobre su Pastor

Las malas noticias de hoy día: los pastores están enfrentados con más estrés, más problemas y más desafíos que jamás.  Las estatísticas hoy son espantosas. Más y más pastores están saliendo sus ministerios.  ¿Porqué?  Porque son humanos y no pueden hacer todo lo que todos esperan que sean.

Nosotros, la Iglesia, esperamos que los pastores tomen unos papeles que no son llamados a tomar.  En vez de dejar a Dios a definir el  ministerio de un pastor, hemos creado nuestra propia definición.  Esta definición le saca de ser nuestro líder y protector espiritual, y le establece como nuestra niñera y nuestro siervo.

Mire a estas estatísticas espantosas:

  • 1,500 pastores salen cada mes del ministerio debido a un fracaso moral, apagón espiritual o contiendas en sus iglesias.
  • 4,000 nuevas iglesias abren cada año, pero más de 7,000 iglesias cierran sus puertas.
  • 80% de los pastores y 84% de sus esposas se sienten inadecuados y desanimados en sus papeles como pastores.
  • 50% de pastores son tan desanimados que dejarían el ministerio si podían, pero no tienen otra manera para hacer un sustento.
  • 85% de los pastores dijeron que su mas grande problema es que estan bien cansados de tratar con gente problematica, tales como los ancianos disgustados, los deaconos, los lideres de alabanza y sus equipos, los miembros del comite, y con sus pastores asociados.  90% dijeron que la cosa la mas dificil en el ministerio es tratando con la gente irresponsable y desenfrenada.
  • 80% de las esposas de pastores se sienten que su marido es grandemente abrumado de trabajo.
  • 80% de las esposas de pastores se sienten abandonadas y no apreciadas por los miembros de su iglesia.
  • 80% de las esposas de pastores anhelan que su marido escoga otra profesion.
  • 80% de las esposas de pastores se sienten  presionadas a hacer cosas y ser alguien en la iglesia que no lo son.
  • La mayoria de las esposas de pastores que fueron encuestados dijeron que el evento lo más destructivo que occurió en su matrimonio y familia fue el día cuando entraron al ministerio.

La mala noticia es que su pastor, como los pastores por todas partes, está en riesgo de llegar a ser otra estatística. Se espera que él haga tanto, sea tanto, y dé tanto que muchas veces no le queda nada para el.  Nosotros, la Iglesia, no podemos permitirnos el lujo de perder pastores debido a contiendas y apagón espiritual.